En 2026, las entidades financieras en Colombia han endurecido sus criterios de evaluación para otorgar créditos, tanto a empresas como a personas naturales con actividad económica. Ya no basta con tener ingresos; los bancos están analizando con mayor profundidad la información contable, financiera y tributaria de los solicitantes.
Entre los principales aspectos que hoy revisan las entidades bancarias se encuentran:
- Estados financieros actualizados y bien soportados
- Coherencia entre ingresos reportados a la DIAN y movimientos bancarios
- Nivel de endeudamiento y capacidad real de pago
- Historial tributario y cumplimiento de obligaciones fiscales
Muchas solicitudes de crédito son rechazadas no por falta de rentabilidad, sino por inconsistencias contables o mala planeación financiera. En este contexto, llevar una contabilidad ordenada y alineada con la realidad financiera se convierte en un factor clave para acceder a mejores condiciones bancarias.
En 2026, la relación empresa–banco es cada vez más técnica y menos intuitiva. Prepararse financieramente ya no es opcional, es una estrategia de crecimiento y sostenibilidad.
