Durante 2026, la DIAN ha fortalecido los controles sobre la facturación electrónica, ampliando el cruce automático de información entre facturas, declaraciones tributarias, reportes exógenos y movimientos financieros.
Este avance busca reducir la evasión, pero también implica nuevas responsabilidades para empresas, emprendedores y profesionales independientes que facturan electrónicamente.
🔎 ¿Qué está cambiando en 2026?
- Mayor validación automática entre ingresos facturados y declaraciones de renta e IVA
- Identificación más rápida de inconsistencias, omisiones y facturación incorrecta
- Revisión cruzada entre facturación electrónica, información exógena y cuentas bancarias
- Seguimiento más estricto a notas crédito, anulaciones y ajustes contables
⚠️ Principales riesgos para las empresas
En 2026, errores que antes pasaban desapercibidos ahora pueden generar:
- Requerimientos automáticos de la DIAN
- Sanciones por información inexacta
- Ajustes en declaraciones ya presentadas
- Mayor fiscalización a pequeños y medianos contribuyentes
✅ ¿Qué deben tener en orden las empresas?
- Conciliación permanente entre facturación, contabilidad y declaraciones
- Correcta clasificación de ingresos gravados, exentos y excluidos
- Control interno sobre notas crédito y anulaciones
- Acompañamiento contable y tributario continuo
💼 Recomendación profesional
La facturación electrónica ya no es solo un requisito técnico. En 2026 se convierte en una herramienta central de fiscalización, por lo que una contabilidad bien organizada es clave para evitar riesgos y sanciones.
En nuestro equipo contable acompañamos a las empresas en la correcta gestión de su facturación electrónica, asegurando cumplimiento, control y tranquilidad frente a la DIAN.

